Método de trabajo
Cómo verificamos la información
Una página solo es útil si permite comprobar de dónde sale cada dato y cuándo se revisó. Este es el recorrido que seguimos antes de publicar información práctica sobre Sabadell.
1. Identificamos quién responde del dato
Buscamos el organismo, operador o establecimiento que presta el servicio. Una nota que repite información de terceros puede orientar la investigación, pero no sustituye a quien fija el horario, cobra la tasa o gestiona la cita.
2. Enlazamos la página exacta
La evidencia debe llevar al documento o ficha donde aparece el dato. La portada de una administración no demuestra un requisito concreto ni ayuda a encontrarlo de nuevo cuando cambia.
3. Guardamos la fecha real de comprobación
Cada pieza muestra su propia fecha. No actualizamos todo el sitio artificialmente al compilarlo. Los datos que cambian más —agenda, horarios, precios o convocatorias— se revisan con mayor frecuencia que la información histórica o territorial.
4. Tratamos con más cuidado lo que puede hacer daño
- Un teléfono se publica comprobado o se omite.
- Un precio necesita fuente y fecha; de lo contrario no aparece.
- Una dirección o un horario nuevo requiere revisión humana.
- La asignación de un CAP no se deduce por cercanía.
- Las votaciones de un pleno solo se recogen cuando constan en el acta.
- La información sanitaria, legal y de seguridad nunca se publica automáticamente.
5. Decimos lo que no sabemos
Si una fuente no confirma algo, no completamos el hueco con una aproximación. Lo omitimos o explicamos qué falta por confirmar y dirigimos al lector al buscador o canal oficial que puede resolverlo.
6. Publicamos con responsable y vía de corrección
Las piezas llevan firma, fecha, fuentes y un canal para avisar de errores. La especialidad de cada firma puede consultarse en el equipo editorial. Cuando un aviso cambia un dato relevante, la corrección deja constancia visible.
Qué pueden hacer las automatizaciones
Las herramientas pueden localizar cambios y ordenar evidencias para que alguien las revise. No tienen permiso para redactar y publicar por sí solas teléfonos, importes, plazos, direcciones, cancelaciones ni interpretaciones políticas. La decisión editorial sigue siendo humana.